
Hace unas semanas recibí, desde Buenos Aires, otro inesperado regalo de la amiga Roxana. Una imagen mágica y un texto de su propia mano, y es para mí un placer publicarlo aquí. La imagen se titula "pescando estrellas" y ya la veis arriba, y el texto dice así:
"Cada uno tiene sus deseos. Cada cual tiene sus sueños.
Y unos y otros, van por la vida tratando de encontrarlos. De atraparlos. De alcanzarlos.
Sueños y deseos, tan deseados, tan soñados.
Realizar los sueños es tocar el cielo con las manos, y concretar los deseos es obtener una porción de aquel cielo.
Sueños y deseos, están por ahí suspendidos. Colgados, escondidos, esperando ser descubiertos.
Esperando que entre la oscura rutina, alcancemos a ver su luz encendida.
En mi sueño más bonito, se cumple mi mayor deseo.
Y mi mejor deseo, sueño que se hace realidad.
Va mi alma por el cielo, recogiendo sueños y deseos..."
Roxy
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Me gusta y estoy de acuerdo, excepto en una cosa: no creo que los sueños y los deseos estén "por ahí suspendidos"... A ambos los llevamos dentro desde siempre. Seguramente, a lo que quiere referirse Roxana es a la "ocasión", a esa luz que a veces, muy pocas veces, brilla ante nosotros, y a la que debemos cazar sin demora, porque en seguida se escapa como el aire.
La ventana que se abre inesperadamente y a través de la que vemos el sueño o el deseo listo para hacerse realidad. Por eso es bueno llevar siempre con nosotros el cazamariposas, el pescador de estrellas.
La vida es lo que tiene, entre otras muchas cosas, que es muy rápida. Y el que no está lo bastante despierto se pierde la oportunidad, la ocasión, algunas veces la ocasión de su vida.
Mi alma no va por el cielo "recogiendo sueños y deseos", qué más quisiera, pero sí voy por la tierra con los ojos abiertos de par en par, para que no se me escape ninguna luz, que a veces puede incluso estar oculta tras cualquier sombra...
Gracias, amiga Roxana. Te deseo lo mejor, o sea, que consigas abrazar tus sueños.
Un beso desde la lejanía, tan cercana en el fondo.
Sólo una cosa más: ¿somos en realidad cazadores de sueños? ¿O somos cazados por ellos? ¿No es la fuerza del sueño y la del deseo la que nos atrae, la que nos atrapa?
Pero, bueno, creo que en definitiva sólo nos atrae aquello que ya llevamos dentro. Es decir, que da igual cómo lo miremos. El objetivo siempre será "abrazar ese sueño" que nos fascina desde siempre.
AHM
(29 de mayo, 2009)









