Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AMB







lunes, 8 de diciembre de 2008

Al final de la tarde





video

At the End of the Evening

Nightnoise
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En esa hora mágica del final de la tarde es donde este caminante encontró su camino.

Cada uno tiene su hora, su momento especial en que la vida parece abrirse de par en par como una gran ventana. Esa hora, ese momento en que respiramos un aire distinto que nos llena y nos embriaga.

Para mí siempre ha sido y será el final de la tarde, con su brillo último, con su luz inclinada, cuando empieza a abrirse la puerta de la noche y se oyen a lo lejos los susurros del sueño...

AHM

12 comentarios:

  1. Que cierto es que cada uno tiene su hora mágica, y cómo esa hora viene a buscarnos, nos reclama para que disfrutemos de ella, nos invita a ser consciente de nuestro mejor momento en el día.
    La hora azul, la caída de la tarde, el comienzo de la noche, la difusa frontera en que las sombras se van imponiendo haciendo resaltar aún más todo el brillo que el día nos dio....

    Magnífica canción y bellas imágenes las del video.

    Un placer pasar por "El final de la tarde" en tus letras.

    Besos

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  2. Gracias, Amparo.

    ¿Es también para tí ese momento del día tu 'hora mágica'?

    Un saludo de atardecer.

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  3. Saludos Antonio. He descubierto tu cuaderno de noche y me he decidido a abrir la cubierta.
    A orillas del Mediterráneo la gente bautiza esa hora del día como “horabaixa”, (la hora baja). Sin embargo a esa hora breve, suele manifestarse la Naturaleza con toda su verdad. En verano, en el bosque oscureciéndose ocurre una sinfonía de voces cruzadas, de las aves que se acuestan, de las alimañas que despiertan. Junto al mar, sucede el festival de colores más puros y divinos. En el otoño, la luz se viste de nostalgia y los matices de nuestro mundo, se llenan de plenitud.
    Yo diría que es la hora para soñar, para inventar lo increíble. Es la hora hechizada que nos embruja. Como tu bien dices, mágica. Es el porche de las sombras.

    Volveré a este cuaderno que abre el pórtico de los minutos anochecidos.

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  4. Gracias, Daniel, por abrir la cubierta.
    Creo que es como lo defines: 'la hora para soñar e inventar lo increíble'. Al menos así lo siento.

    Un honor para mí haber tenido a un poeta de invitado.

    Saludos.

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  5. Saludos Antonio Castellón, veo que has sentido la brisa dejando melancolica a tu ventana, esperando el regreso de la luz del sol quebrada.

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  6. Hola, Terry.
    Todo un placer que pase por aquí nada menos que el continuador de El Quijote.

    (Cosas veredes, Sancho...)

    Un gran saludo desde la noche.

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  7. Antonio, es bella tu página y hermoso lo que escribís y que habla de tu sensibilidad. Me alegra mucho que me hayas léído y así encontrar tu blog. cuando regrese ya nos pondremos de acuerdo para incluirte en mis preferidos. Un beso. Magda

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Gracias, Magda.
    Es una buena noticia para mí que te haya gustado mi página de noche.
    Un saludo.

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  10. Hola, Maite.
    ¡Se te echaba de menos, amiga virtual!

    Gracias por el poema de Elliot, pero tengo que decir que su 'música' no es precisamente lo que escucho al atardecer. La mía es positiva, misteriosa y alegre.

    Un saludo.

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  11. Este bello cuaderno nocturno —que he conocido a través de Apostillas literarias—, unas horas antes, se habría llamado LUBRICÁN (vocablo compuesto de «lobo» y de «can»): mi hora mágica.

    Un placer.
    Candi


    Es la hora del lubricán,
    Acecha el mochuelo en el pino,
    El bandolero en el camino,
    Y en el prostíbulo Satán.

    Valle Inclán

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  12. Hola, Candi.
    Gracias por tu visita. Suena bien lo de Lubricán.
    ¿Tienes algún sitio donde pueda leer tus cosas?

    Un saludo.

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