Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AMB







sábado, 1 de septiembre de 2012

Bajo el enebro



Después de caminar durante horas, dando vueltas y más vueltas a los mismos pensamientos, llegó hasta el jardín del balneario, lleno de viejos y altos árboles, el lugar más fresco y umbrío del pueblo. Se sentó, sin embargo, debajo de uno de muy poca altura, un enebro, para descansar un poco, y se le ocurrió, fantaseando, que quizá aquí pudiera sucederle algo extraordinario. Si el Buda alcanzó la iluminación meditando debajo de una higuera, por qué no podría pasarle a él algo parecido debajo de este enebro... Sonrió, con la idea revoloteando en su mente.
Con la espalda apoyada en el doble tronco, se quedó mirando las finas hojas del enebro, que parecían como ramificaciones nerviosas, y lentamente, sin casi darse cuenta, se durmió, mientras recordaba aquello de que el deseo es causa de dolor y que hay que abandonarlo para dejar de sufrir, salir de esa rueda aparentemente interminable del samsara. Y así empezó lo extraordinario, que le vino en forma de sueño...
Le despertó, dentro del sueño, un aroma peculiar. No le pareció procedente de ninguna flor cercana, sino más bien como un perfume, concretamente un perfume de mujer. Y así era: abrió los ojos y la vio delante de él, con una luminosa sonrisa dibujada en sus finos labios.

"Hola, ¿quién eres?", le preguntó a la bella.
La mujer seguía sonriendo, sin contestar.
"¿Nos conocemos?", preguntó. Y ella asintió.
"No te recuerdo."
"En otro tiempo, en otro mundo, tú y yo éramos amigos.", dijo ella por fin, con una suave voz.
"Pues me agradaría mucho recordarlo, porque me gustas y tus ojos brillan de una forma especial", repuso él, y continuó: "Precisamente andaba yo pensando hace un momento en los problemas que conlleva el deseo, pero tú me atraes de un modo diferente...
"¿Diferente?"
"Sí, no es una atracción sólo física. Hay algo más que no sé definir..."
"Ese algo más", dijo ella sin dejar de sonreir, "es lo que nos hizo muy amigos hace tiempo."
"Y no hay alguna forma en que pueda recordar aquel tiempo, que seguramente fue dichoso?"
"Es difícil rasgar los velos", respondió ella. "Los abismos de la distancia, los muros del tiempo y las simas entre los mundos están ahí por algo. Yo puedo recordar porque tengo ese don, pero tú estás demasiado enredado en tu dimensión personal, tu laberinto actual no te deja ver más allá. Aunque quizás..."
"¿Quizás qué, desconocida amiga?", preguntó él expectante.
"Quizás pueda arreglarlo, abriendo una ventanita en tu mirada. Una muy pequeña que tal vez te permita ver y recordar algo de lo que vivimos."
Y entonces la bella mujer se acercó a él, se agachó un poco bajo la sombra del enebro, y puso un suave beso en su boca...
"¿Recuerdas algo ahora?", le preguntó.

Por toda respuesta, la atrajo hacia sí y ambos se fundieron en un largo abrazo que sumergió todas las barreras y restauró el puente que un tiempo sin memoria parecía haber roto...


Antonio H. Martín



________________________

música: Fields of Gold - Sting
imagen: AHM.

8 comentarios:

  1. Una bella historia,que en otros tiempo puede haber llegado a destiempo y bajo el enebro lo encontró.
    Me encanto!!Martín.
    Cariños...

    ResponderEliminar
  2. Me alegro de que te guste, Oriana.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Antonio, es mágica... y ahora que nos acercamos al 21/12/12, y que tal vez las dimensiones se acerquen un poco más, y que según dicen algunos podrán recordar... es interesante, que justo en estos momentos tu escribas una historia así... Druida, tú como yo, sabes que las casualidades no existen.

    Te dejo un beso.

    ResponderEliminar
  4. Gracias, amiga Malvada.

    El 21 de Diciembre del 2012 aún queda algo lejos, pero ojalá ocurra eso que dices de las dimensiones.
    Sí, Bruja, es cierto: las casualidades no existen.

    Gracias por tu beso, amiga del Norte.

    ResponderEliminar
  5. Busco a alquien, que me pueda amar, que se deje amar.

    Busco a alguien imperfecto, con errores, porque equivocarse esta bien, te vuelve mas humano.

    Quiero a alguien que acepte los míos los comprenda, y a su vez me deje entender los suyos.

    Quiero a alguien que este a mi lado, que me de fuerza, con sus fuerzas.

    Amaría a alguien que me diga: Te quiero.

    Amaría a alguien que me de un abrazo, cuando una pena me parta el corazón.

    Amaría a alguien que tuviera curiosidad, curiosidad por descubrir mi alma…Que todavía no sabe esconderse bien.

    Sueño a alguien con quien me divierta, confié, me de alas y me deje volar.

    Sueño a alguien que no crea que el sexo lo es todo, pero que es importante.

    Sueño a alguien que me consuma con su mirada, y con su ser.

    Necesito a alguien al que pueda apreciar su inteligencia y ternura.

    Necesito a alguien que este conmigo y que con su amor, trascienda el tiempo.

    Necesito a alguien que acompañe este corazón, que no puede con la soledad, y que ya no quiere vivir en ella; Necesito un corazón en el cual latir.

    Busco y busco a ese amor, pero no uno cualquiera, sino a mi amor…..

    El amor por el que yo despertaría cada mañana, y cada noche, para ver si esta a mi lado.

    Solo busco y busco a mi amor, el amor de mi vida, pero es tan difícil encontrarlo.

    Tan dificil como alcanzar una estrella . o acaso eres tu?

    ResponderEliminar
  6. Pues te deseo la mejor de las suertes, amiga anónima. Gracias por tan cariñoso comentario.
    Yo, sinceramente, no puedo ser ese a quien buscas, porque mi corazón está "ocupado".

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Señor de los sueños y sombras,sé que a los hombres no les gusta que seamos más clarividentes que ellos,simplemente quise poner una gota de amor en este bloc escrito a veces con angustia y desánimo,como dijo.. creo acordarme
    Saramago:no cambiaremos de vida si no cambiamos la vida.
    No busco a nadie, mi vida está llena de amor, hasta el aire que respiro es amor,¡¡que bonito es amar y ser correspondida!!!
    Saludos, y perdón por mi intromisión

    ResponderEliminar
  8. Pues me alegro, amiga Anónima, y perdona, entendí mal tu mensaje.
    Gracias por tu "gota de amor'". Siempre es aquí bienvenido ese sentimiento, a pesar de la angustia y el desánimo que mencionas.

    Nada que perdonar, al contrario, gracias de nuevo.
    Saludos.

    ResponderEliminar