Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AHM







viernes, 19 de noviembre de 2010

Reconquistar el paraíso



Recupero este texto del baúl del cuaderno, de hace más de dos años, porque tiene mucho que ver con mi actual circunstancia personal. A pesar de la edad, la vida me sigue mostrando retos, y este caminante no puede hacer otra cosa que seguirlos.
¿Qué es nuestra vida, si no seguimos su voz?

AHM
(19 de noviembre, 2010)

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...


Este es el consejo que dio el viejo marinero a los muchos que le escuchaban, atentos y en respetuoso silencio, en el muelle del puerto, en aquella mágica hora de un atardecer antiguo:

"Conquistar el paraíso que hay oculto dentro de la vida, saber encontrar ese pozo escondido en el desierto...

Ésta es nuestra más importante misión, y aunque sea una misión ciertamente difícil, en la que tendremos que sortear mil obstáculos y atravesar toda una sombría selva llena de peligros, merece con mucho el esfuerzo de llevarla a cabo.

Si no seguimos esa misión, si no escuchamos la voz de ese reto y no encontramos el coraje para seguirla, nuestra vida no será más que una pálida y miserable sombra de lo que quizá pudo ser.

Tenemos que abrir bien los ojos, para intentar que lo hasta ahora invisible se haga visible, que nos muestre su rostro diáfano y desnudo. Tenemos también que abrir nuestros oídos, para poder escuchar esa música lejana cuya melodía sólo hemos logrado acariciar levemente en algún sueño.

Emprendamos el viaje en busca del tesoro de la vida. Montemos en nuestro frágil barco de madera, despleguemos las velas y zarpemos hacia la mayor de las aventuras.

Y que un buen viento nos acompañe en la travesía, y nos lleve hacia nuestro destino.

La estrella que buscamos está allí, en algún lugar más allá del océano."


Antonio H. Martín
(Cuaderno Nocturno, 22 de julio, 2008)


28 comentarios:

  1. Our anchor's aweigh and our sails they are set,
    Goodbye, fare you well; goodbye, fare you well!

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  2. Yo creo que los paraísos no se reconquistan. Como mucho, se anhelan. Y aunque muchos llamen paraíso a la infancia,en el fondo no es más que una idelización de la misma, fruto de la distancia y del inconformismo que a veces nos depara el presente y la incertidumbre del futuro.

    Un abrazo y que tengas suerte en ese empeño.

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  3. recorrer el laberinto
    reentramar el camino


    besos*

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  4. ESA ES UNA DE MIS MELODÍAS FAVORITAS, QUERIDO ANTONIO..

    Y esa, la conquista del 'paraíso' es una de mis aventuras favoritas ;)

    besos miles amigo... Y sigámonos aventurando siempre, a pesar que el tiempo no se nos muestre propicio..

    Porque todo pasa y al final el horizonte vuelve a aparecer..

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  5. Así es, Entangled, hemos levado anclas y extendido las velas, ya sólo falta que nos acompañe un buen viento. Gracias por tu amable despedida.
    Y gracias por la bella música de Alan Silvestri, que evoca muy bien el doble sentimiento del que se va: por un lado la separación de una orilla conocida y segura, familiar, que se va quedando atrás, y por otro la emoción del horizonte, de la nueva aventura, en la que esperamos encontrar algún que otro tesoro.

    Un saludo.

    PD.: ¿me podrías explicar cómo se hace lo de incluir un link directo en un comentario de Blogger, como has hecho tú aquí? Seguro que es un simple código, pero no tengo idea de cuál.

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  6. Hola, Luis Antonio.
    Lo de llamar esta entrada "reconquistar el paraíso" es debido a dos cosas: la primera es que es un rescate del propio cuaderno ("conquistar el paraíso"), y no quería duplicar el título.
    Y la segunda es porque, efectivamente, hay cierto paraíso (y no me refiero a la infancia) que se puede perder, cierta forma de sentir, de percibir y de vivir que otras circunstancias contrarias pueden anular. Pero, que se puede recuperar, reconquistar.

    Un abrazo, y gracias por tu deseo.

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  7. Recorrer el laberinto es lo que hacemos a diario, pero reentramar el camino ya me suena a otra cosa...
    Es como reponer aquellos tramos dañados de la vía, para que el tren de la vida pueda seguir su curso, seguir viaje.

    Besos, amiga Silvia.

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  8. Pues me alegro doblemente, amiga maga Isis.
    Sí, sigamos con la aventura. Como dices, a veces el tiempo va en contra, pero el horizonte sigue ahí, tras la bruma, y mañana lo volveremos a ver.

    Besos, maga.

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  9. Buen recordatorio para aquellos que a veces nos sentimos un poco perdidos en este océano que es la vida.

    Me uno a tu espacio, si me permites.

    Un saludo.

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  10. Coraje y valor para la travesía. Curiosidad para la búsqueda, y bolsadeilusiones gigante para recolectar todas las semillas que te llevarán a tu estrella.
    ¡Me encantó!

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  11. Así sea.
    Los retos se afrontan sin mirar para otro lado.
    Nuestras palabras tienen que estar totalmente acordes a nuestro actos.
    Me empiezan a aburrir las palabras bonitas pero vacías.
    Besos.

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  12. Confía, Antonio: nuestros ojos y oídos están bien abiertos.
    Lo mismo que nuestras ilusiones, eternos "faros" que nos conminan a seguir buscando.
    Bello post, divinamente escrito, como todo lo tuyo.
    Un beso

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  13. Sé de la existencia de faros que siempre han guiado a los navegantes para llegar a buen puerto. No sabría aclararte sus señales; hace tiempo que dejó de alumbrar el que me guiaba y, ahora, navego sin rumbo.

    Te deseo mucha suerte.

    Te dejo un beso.

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  14. Antonio, aquí se explica como insertar un link en un texto.

    Saludos.

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  15. Quizá el mejor viaje, la mayor aventura es viajar al fondo de nosotros mismos.

    Buscar en nuestro interior la belleza, el amor, la ternura que hemos ido atesorando con el paso del tiempo...

    Para mí esa es la reconquista del paraíso perdido.

    Que te sea provechoso y feliz el camino.

    Un abrazo, Antonio.

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  16. Supongo que el secreto esta en encontrar nuestro sitio; si bien la música de Vangelis y la arenga del viejo marinero, sugieren un aire de aventurera epopeya; de trabajos de Hércules, en realidad es apenas la armonía de uno con su entorno

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  17. Claro que te permito, Laura, y encantado.
    La vida, como dices, es un océano, un mar lleno de peligros y cosas incomprensibles, pero hay barcos en los que navegar. Barcos amigos, donde la conciencia encuentra su hogar y su refugio.

    Un saludo, y gracias por venir.

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  18. Gracias, Malvada.
    En ello estamos, con coraje, valor, curiosidad e ilusión. Y también con un "dejarse llevar", como si uno tuviera su personal confianza en la vida...

    Un abrazo, Bruja.

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  19. Mária, las palabras bonitas son flores de papel en un jarrón, adornan pero no sirven para nada más.
    Las mías no adornan, pero son sinceras y no están vacías.

    Besos, trepadora de árboles.

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  20. Hola, amiga Liz.
    Sí, confío, no es fácil, pero confío. Como dices, nuestras ilusiones son los faros que nos enseñan el camino. Hay faros auténticos y otros que son espejismos, pero sólo se descubre la verdad navegando.

    Un beso, pintora de sueños.

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  21. VolVoreta, navegar sin rumbo no está mal, siempre y cuando conserves dentro de ti un faro, ese que te nació cuando despertaste a tus sueños... Mira bien, que seguro que sigue por ahí.

    Gracias por el beso.

    Un abrazo.

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  22. Gracias, Entangled.
    A ver si me sale, porque soy un torpe en estos menesteres...

    Double Violin-Bach

    Saludos, amigo.

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  23. Cristal, lo que dices me recuerda mucho a Novalis, que afirmaba que el viaje siempre es interior.
    Que es como decir que o viajas hacia dentro o no estás viajando, sino simplemente paseando.
    En "el fondo de nosotros mismos" está todo el universo, amiga. No todo nos es favorable, pero sí, ahí están los tesoros que encontramos hace tiempo, y también los que aun están por encontrar.

    Gracias, Cristal, un abrazo.

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  24. Así es, Lúzbel, pero es que esa "armonía de uno con su entorno" tiene mucha miga, y te aseguro que es toda una aventura. No digo epopeya, pero sí aventura. Donde tienes que armonizar tu interior con el exterior, y encontrar un sitio en el mundo, una presencia que se interrelacione con el exterior, sin dañarlo y sin que te dañe. Algo así como una amistad.
    Pero para ello es imprescindible viajar, moverse, dejar que el barco siga las ondas del agua y del viento, aunque sea dentro de la propia casa.
    El viaje es, sobre todo, interior.

    Un saludo y un pliñ.

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  25. Por supuesto Antonio...no iba por tí.
    Besos

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  26. Los textos de tu baúl, revisten siempre un interés especial. Siempre van a fondo, y tiran certero, amigo.

    La vida en si misma, ya es un reto, caminante. Día a día. Y si queremos sernos fieles, eso tan difícil... debemos escuchar su voz, tal como dices. Y seguir el consejo del viejo marinero, es también sabia medida para presentar batalla o plantar cara a nuestro destino.

    Te deseo, como algún otro de tus comentaristas que leves anclas y que un viento afortunado te lleve al abrigo de un buen puerto, amigo.

    Un abrazo, Antonio.

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  27. Lo sé, Mária.
    Perdona si te ha dado esa sensación. No me he sentido aludido en tu comentario, para nada.
    Un abrazo.

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  28. Hola, Cristal00k.
    Pues te asombrarías si vieras lo profundo que es mi baúl, jeje. En él hay escritos que datan hasta de 1977, de la época del pleistoceno.
    La vida cotidiana es un reto continuo, por supuesto, pero no me refiero aquí a ese reto, sino al que te empuja hacia nuevos horizontes, el que te cambia la vida.

    Gracias, amiga, un abrazo.

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