Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AHM







martes, 21 de julio de 2015

Tormenta




    Bendita lluvia de verano que limpia las calles, vaciándolas de ruidos y de nulas presencias, del remolino de voces sin voz y siluetas sin fondo. Que humedece los árboles y la hierba, que moja la tierra y refresca el aire, aliviando el bochorno de la nada y el hastío. Como si abriera un pasillo en el tejido del tiempo... 
    Bendita tormenta de verano, que tras el murmullo continuo e inane de las hormigas paseantes nos trae la limpia llanura del silencio, con sus poderosos tambores de dragón lejano y profundo, con su sinfonía de vida.
    Que nos recuerda que todo eso que veíamos minutos antes no era más que un teatro vacío, una fiesta falsa y sin alma. Sólo un desfile de sombras. Figuras de piedra de un mundo gris y embustero. 


Antonio H. Martín
(21 de julio, 2015)



        


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imagen: Carel Willink (1942)
música: Summer Storm - Antonio Vivaldi

4 comentarios:

  1. Bendita sea, sinfonía de vida.

    Un fortísimo abrazo, Antonio.

    Fer

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    1. Hola, amiga Fer.
      Me encantan esas tormentas de verano porque parecen romper esa densa hilatura de vulgaridad que conforma el mundo. Esa voz rutinaria y continua que se hace pasar por la realidad...
      Con la tormenta, es como si el dragón dormido despertara de pronto, para recordarnos que vivimos inmersos en un mal teatro.
      Es una impresión breve, pero intensa, que nos hace ver que tras las bambalinas de esta ridícula tragicomedia está, efectivamente, la sinfonía de la vida.

      ¡Un abbraccio grande, amica!

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  2. Bendita lluvia!...que baña el alma

    slds. Antonio

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    1. Sí, bendita sea, oculto amigo. Nos baña el alma y la limpia de las impurezas de un mundo esquinado y mentiroso.

      Saludos, Demian.

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