Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AHM







martes, 21 de junio de 2011

Juego de abalorios



...Uno de los más grandes físicos de todos los tiempos, Albert Einstein, que quizá fue un Maestro de Wu Li, escribió en 1938:
"Los conceptos físicos son creaciones libres de la mente humana, y no están, aunque pueda parecerlo, determinados en forma única por el mundo exterior. En nuestro esfuerzo por comprender la realidad somos algo así como un hombre que tratara de entender como funciona un reloj encerrado en su caja. Ve la esfera, las agujas que se mueven y hasta puede ser que escuche su tic-tac, pero no tiene los medios para abrir la caja. Si se trata de un hombre de ingenio, puede formarse una idea del mecanismo responsable de todas las cosas que está viendo, pero nunca podrá estar seguro de que el modelo, la imagen que se formó en su mente, sea la única capaz de explicar las cosas que está observando.
Nunca podrá estar en condiciones de comparar el mecanismo real con la imagen que él se ha formado y ni siquiera imaginar las consecuencias de tal comparación."

Mucha gente cree que los físicos están explicando el mundo. Algunos físicos parecen creerlo también; pero los Maestros de Wu Li saben que no hacen otra cosa sino danzar con él.
Le pregunté a Huang como estructuraba sus clases. Su respuesta fue:

- Cada lección es la primera. Cada vez que bailamos lo hacemos por vez primera.
- Pero, ciertamente, usted no puede volver a empezar de nuevo con cada lección - le argumenté -. La lección segunda tiene que estar basada en lo que usted enseñó en la primera. Y lo mismo la lección tercera sustentarse en la lección primera y en la lección segunda, y así sucesivamente.
- Cuando digo que cada lección es la primera lección -replicó-, no quiero decir que eso signifique que olvidemos lo que ya sabemos. Lo que quiero decir es: lo que estamos haciendo es nuevo, porque siempre que hacemos algo lo hacemos por primera vez.

Esta es otra de las características del Maestro. Cualquier cosa que haga la hará siempre con el mismo entusiasmo con que se hacen las cosas por primera vez. Y esta es la fuente de su energía ilimitada. Cualquier lección que enseñe (o que aprenda) será una lección nueva, una primera lección. Toda danza que baile, la baila por primera vez: siempre es algo nuevo, personal y vivo.


Gary Zukav
("La Danza de los Maestros", 1979)*

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Alegría es lo que me produce haber encontrado este libro de Zukav. Su tema es la física cuántica, y lo que he leído hasta ahora me parece apasionante. Os aconsejo su lectura. Estoy deseando saber qué es eso del Wu Li...
Pero ya, de entrada, me apunto a lo que dice el tal maestro Huang, de que toda danza se baila siempre por primera vez. Así es como veo la vida. Cualquier día ha de ser nuevo, cualquier sentimiento, cualquier gesto tiene que tener la frescura de lo nuevo. De lo contrario, no hacemos más que quedar apresados en un círculo de repetición, en un torbellino estático del tiempo, que da vueltas y más vueltas sobre sí mismo, sin vida y sin sentido.
De manera que, sin olvidar el pasado, hay que vivir cada día como lo que es: un presente nuevo, abierto a cualquier posibilidad, una realidad libre que, aún sabiendo las respuestas dadas, sigue preguntando, inquiriendo y, sobre todo, queriendo vivirse en cada instante.
Tal y como decía yo hace años, en mi cuaderno nocturno de papel, "mañana es ahora".

Leer a Zukav me ha hecho recordar al juego de abalorios de Hesse, en el que las diferentes materias, las ciencias de uno y otro signo, se mezclan con artes y filosofías, dando lugar, si se sabe jugar bien y se saltan -respetuosamente- las fronteras disciplinarias, a un resultado armonioso, a una visión de conjunto. Algo más cercano a como creo que es la realidad, algo como... la magia.


Antonio H. Martín

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- * La Danza de los Maestos (The Dancing Wu Li Masters) - Ed. Argos Vergara (Barcelona, 1981)
- imagen 1: "Amate Negro", por Liz Hentschel
- imagen 2: Galaxia NGC 1232

10 comentarios:

  1. Me has hecho reflexionar. Pues hoy no tengo un buen día.
    Quizás por eso el destino o el azar o como queramos llamarlo me haya hecho llegar a tu sitio, que por cierto es muy bonito.
    Rescato lo que decías hace años “mañana es ahora”.
    Cariños…..

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  2. Pues qué bien, Oriana, que estas letras te hayan hecho reflexionar. Siempre es bueno pararse, tomarse un respiro y mirar las cosas desde otra perspectiva.
    El destino, el azar, tiene estas cosas, y al igual que a mí me lleva a ciertos sitios, a ti te ha traído hasta aquí. Seguramente, porque venir en este momento coincidía con tu estado de ánimo.

    No dudes de eso: mañana es ahora. Porque si no es ahora, es nunca...

    Saludos.

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  3. Hola
    Como no recordar también a Hesse
    es extraño reconocer o darme cuenta en tus palabras un nuevo comienzo, pero ahí esta, el sentido de no olvidar eso y hacerlo cada día; ver todo y cada una de las cosas como algo nuevo. "al fondo de lo desconocido a descubrirlo de nuevo"
    saludos
    Demian

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  4. Así es, Demian: vivirlo de esa manera es la mejor manera de hacerlo. Creo que la vida nunca se copia, que siempre es original, y que cada día, aún llevando su maleta de recuerdos, tiene siempre el color luminoso de una ventana abierta.
    En el viejo jardín, ya tan conocido, se pueden encontrar flores nuevas, si se sabe mirar...
    Es muy fácil caer en la opacidad, y creer que todo es igual, que un día se parece demasiado al anterior, pero eso es sólo un espejismo de nuestra mente. La realidad es como el agua del río, siempre nueva, siempre diferente.

    Saludos, amigo.

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  5. Hola Antuán:

    Corrígeme si me equivoco, pero deduzco por lo que dices, que tenías esa "joya" de libro, durmiendo el sueño de los justos en algún anaquel de tu, intuyo, bien provista librería. Algo, que ocurre a veces a los lectores impenitentes que acumulamos obras de nuestro interés que luego por diversos motivos no abarcamos como nos gustaría. Pero siempre llega el día ¿verdad?

    Como sea, me alegra que la hayas descubierto al fin. Es realmente buena esa obra, una especie de Biblia, para todo aquel que esté interesado en iniciarse en los "secretos" de la Física Cuántica. Con la facilidad añadida de que está lejos de la dificultad del lenguaje matemático, que no es más, que el lenguaje del Universo y del que Zukav, en unión de la danza del Wu Li, nos hacen de excelentes traductores en esa obra, para los legos en ese lenguaje.

    Porque la Física, en el fondo, no deja de ser otra forma distinta de preguntarse a la de la Filosfía. Distintos métodos con la misma curiosidad y el mismo objetivo: Explicar el mundo de forma comprensible. Y aunque durante mucho tiempo se creyó que eran Ciencias "encontradas",los nuevos conceptos hallados en los laboratorios científicos, no han hecho más que acercar a ambas disciplinas.

    También Hesse, tan influenciado por las místicas de oriente, se divirtió ¿o se adelantó? en su Juego de Abalorios planteando el advenimiento de ese Tercer Reino del Espíritu... nunca como ahora hemos estado más cerca de sus teorías... en lo que tiene y tendrán! mucho que ver los conceptos planteados por la "nueva" Ciencia cuántica.

    Eeeeh ya me estoy enrollando... pero no me iré sin dejarte aquí lo que otros indeciblemente más sabios, han manifestado sobre esa Ciencia-Danza del Wu-Li. Así que aquí te dejo la explicacón de David Finkelstein, Director de la Escuela de Física del Instituto Tecnológico de Georgia.
    Wu-Li es la palabra que designa a la Física. Significa "modelos de energía orgánica", pero puede también significar cosas tan dispares como "mi camino", "cultura e ilustración", "disparate", y un largo etcétera. Esta curiosa conceptualización, tan distante de la lógica occidental, es enseñada por los maestros chinos mediante un ritual de danza. Aquí surge el nexo, adivinado por el autor con admirable intuición: la mecánica cuántica es también una danza, siempre etérea y siempre ejecutada por primera vez, conocimiento en sí misma y pura expresión de lo concreto en su constante devenir.

    Definición que para todo lector de ese libro será acertada.

    Un abrazo, señor brujo.

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  6. ...indeciblemente más sabios, que yo... naturalmente.

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  7. Hoy he aprendido algo que a lo mejor sabía, pero me lo has recordado. Cada día es nuevo, cada baile es el primero. Conservando la experiencia de lo anterior, pero empezando de nuevo. Es así como viviré lo que me resta de vida. Voy a buscar más acerca del Wu li.

    Muchas gracias,

    Blanca

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  8. Gracias, Cristalook.

    El libro no es uno de esos que se nos "pierden" entre tantos otros, sino uno que me bajé hace poco de internet, con lo que, a pesar de lo antiguo de su fecha, para mí es toda una novedad.
    Lo que he leído hasta ahora está, efectivamente, en un lenguaje muy claro, que cualquiera puede entender. Y me alegro de lo que dices, de que "los nuevos conceptos... no han hecho más que acercar a ambas disciplinas". Es por esa impresión por la que titulo a esta entrada "Juego de abalorios", ese juego futurista con el que Hesse imaginó una especie de armonía de todas las ciencias y artes.
    Esta noche tengo pensado bailar una danza al estilo Wu-Li, a ver si me sale...

    Un abrazo, señora Hada.

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  9. Me alegro, Blanca.
    Estoy convencido de que es la mejor manera de vivir.
    Mañana es ahora, decía yo hace tiempo, para empujarme a vivir, y lo decía porque estaba seguro de que ese mañana era una posibilidad viva en el presente.

    Un abrazo.

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  10. Todo me ha gustado aquí, Antonio: la selección de textos (de Einstein, de Huang y, por supuesto, de Hesse), tus comentarios... ¡y hasta la ilustración!*

    No, ya en serio, me encanta pensar en este tipo de cuestiones que traes a colación, que te dejan siempre pensando. Por otra parte, es un acierto recordar Das Glasperlenspiel, como se titula en su original este monumental libro de Hermann Hesse, tan complejo e idealista.

    Un abrazo "cuántico"

    *Gracias, Amigo, por elegir un cuadro mío para esta entrada. Un cuadro, por cierto, "vibrante" y vivo en muchos sentidos, ¿verdad?

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