Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AHM







martes, 22 de junio de 2010

Diótima


(Hölderlin, por Liz Hentschel)


"Hölderlin, con fidelidad admirable, no fue sino aquello a que su destino le llamaba: un poeta. Pero ahí nadie le ha superado en su país, ni en otro país cualquiera."

Luis Cernuda

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...


Aquí hay una laguna en mi existencia. Morí, y al despertar me encontré apoyado en el corazón de aquella celestial muchacha.

¡Oh vida del amor! ¡Cómo habías llegado hasta ella con tu gracioso florecer! Como acunada en un ligero sueño por el canto de genios benéficos, reposaba su encantadora cabezita sobre mi hombro, sonreía con dulce paz y, finalmente, alzó sus etéreos ojos hacia mí con gozoso e ingenuo asombro, como si aquélla fuera la primera vez que dirigieran su vista al mundo.

Largo tiempo permanecimos así, olvidados de nosotros mismos, en tierna contemplación, y ninguno sabía qué nos pasaba, hasta que la alegría se desbordó en mí y entre lágrimas y gemidos de dicha recuperé también mi perdido lenguaje, y mi silenciosa exaltación despertó de nuevo por completo a la existencia.
Finalmente, miramos también a nuestro alrededor.

"¡Oh mis viejos árboles amigos", exclamó Diótima como si no los hubiera visto desde hacía tiempo, y el recuerdo de los pasados días solitarios jugueteaba en torno a sus alegrías como las sombras en torno a la nieve inmaculada cuando enrojece y brilla en el alegre crepúsculo.

"¡Angel del cielo!", grité, "¿quién puede abarcarte?, ¿quién puede decir que te ha comprendido por entero?"

"¿Te asombras", me respondió, "de que te quiera tanto? ¡Querido! ¡Humilde orgulloso! ¿Acaso soy una de esas que no pueden creer en ti? ¿No te he sondeado? ¿No he reconocido el genio en medio de sus nubes? Da igual que te ocultes y no te veas a ti mismo; yo haré que surja tu ser más profundo, yo...
"Pero ya está aquí, ya se ha levantado, como un astro; ha desgarrado su envoltura y surge como una primavera; ha brotado como una fuente cristalina de la gruta oscura; éste ya no es Hiperión el tenebroso, ya no existe su salvaje tristeza..., ¡oh soberano mío!"

Todo aquello era para mí como un sueño. ¿Podía creer en aquel milagro del amor? ¿Podía? La alegría me hubiera matado.

"¡Oh divina!", exclamé, "¿me estás hablando a mí?, ¿puedes renunciar así a ti misma, tú, toda plenitud, y encontrar alegría en mí? Oh, ahora veo, ahora sé lo que con frecuencia he intuido, que el hombre es una envoltura en la que a menudo se encierra un dios; una copa en la que el cielo vierte su néctar para dar de beber lo mejor a sus hijos..."

"¡Sí, sí!", me respondió con una entusiasta sonrisa, "tu tocayo, el espléndido Hiperión del cielo, está en ti!"

"Déjame", repliqué, "déjame ser tuyo, déjame olvidarme de mí, deja que toda vida y todo espíritu en mí vuelen sólo hacia ti; ¡sólo hacia ti, en una grandiosa contemplación sin fin! ¡Oh Diótima!, así me mantenía también antes ante la vaga imagen divina que mi amor se inventaba, ante el ídolo de mis sueños solitarios; yo lo alimentaba fielmente, le daba vida con mi propia vida, lo refrescaba y lo calentaba con las esperanzas de mi corazón, pero nada me daba que no le hubiera dado yo, y cuando estaba en la pobreza me dejaba pobre. Ahora te tengo en mis brazos y siento la respiración de tu pecho y siento tus ojos en mis ojos, la belleza del presente inunda mis sentidos y yo la conservo, poseo así el esplendor y ya no vacilo... ¡Sí! ¡Realmente no soy el que antes fui, Diótima! Me he convertido en igual a ti y lo divino juega ahora con lo divino como los niños juegan entre sí..."

"Pero tienes que volvérteme un poco más tranquilo", dijo.

"¡Sí, también tienes razón, mi amor!", repliqué alegremente; "si no, no se me aparecerán las Gracias; si no, no seré capaz de ver, en el amor de la belleza, sus más leves y dulces movimientos. Oh, sí, quiero aprender a no pasar por alto nada de lo que hay en ti. ¡Dame sólo tiempo suficiente!"

"¡Adulador!", contestó. "Por hoy hemos llegado al final, ¡querido adulador! Las doradas nubes del crepúsculo me lo están advirtiendo. ¡Oh, no te entristezcas! ¡Conserva en ti y en mí la alegría pura! ¡Déjala resonar en ti hasta mañana y que el pesar no la mate...! Las flores del corazón requieren tiernos cuidados. Sus raíces están en todas partes, pero sólo se desarrollan en un ambiente cálido. ¡Adiós, Hiperión!"

Y se apartó de mí. Todo mi ser se inflamó en mí cuando vi que iba a desaparecer en su radiante belleza.
"¡Oh tú...!", exclamé precipitándome tras ella, y derramé mi alma sobre su mano en infinitos besos.

"¡Dios mío!", dijo ella, "¿qué sucederá en el futuro?"

Estas palabras me afectaron. "¡Perdona, mi cielo!", dije; "me voy. ¡Buenas noches, Diótima! ¡Piensa todavía un poco en mí!"

"Lo haré", replicó; "¡buenas noches!"

Y ahora ni una palabra más, Belarmino. Sería demasiado para mi resignado corazón. Me siento trastornado. Pero voy a salir, voy a tumbarme entre las plantas y los árboles y voy a rogar que la naturaleza me dé esa misma calma.



FRIEDRICH HÖLDERLIN
(1798)
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- fragmento de una carta de Hiperión a Belarmino
- del libro Hyperion oder der Eremit in Griechenland
- traducción de Jesús Munárriz
- Ediciones Hiperión (Madrid, 1976)




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Imágenes:

- "Hölderlin", acuarela con tinta china de Liz Hentschel (2010)*
- "Mujer frente al sol poniente", óleo de Caspar David Friedrich (1818)
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* este retrato de Hölderlin es un regalo de mi querida amiga Liz, por mi cumpleaños.

29 comentarios:

  1. Quizá a algunos os rechinen un poco tantas exclamaciones de "¡Oh!", y expresiones como "vida del amor" o "ángel del cielo", que suenan un tanto cursis hoy, como de teatro antiguo y exagerado.

    Pero tened en cuenta que estas letras datan del siglo XVIII.
    Hoy en día seguro que Hölderlin lo diría de otra manera. Pero sí os aseguro una cosa: el fondo sería el mismo.

    Lo que vale es el sentimiento, eso es lo que he querido mostrar.
    Y en Hölderlin el sentimiento era un torrente, un manantial, un viento fuerte que arrastraba cualquier sombra.

    Como decía Cernuda: un poeta.

    Saludos de este lobo, que no sólo sigue enamorado, sino que lo está cada vez más.

    Antonio HM.

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  2. El sentimiento que se expresa es precioso, las exclamaciones no son para nada cursis.
    Hoy en día hay almas jóvenes en busca de ciertas exclamaciones llenas de ternura.

    Me encantó leer lo que leí, gracias por llenarnos de sentimiento y de ternura.

    Un abrazo.

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  3. Gracias, Lola.

    Hice esa anotación por si alguien se quejaba de esa forma de escribir.
    Si te encantó es porque viste, sentiste, lo que en esas letras se dice, lo que en esas letras se transmite.
    Hölderlin era un volcán en erupción, y sus letras eran la lava...

    Un abrazo, Lola, y gracias por tu sensibilidad.

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  4. Ya hay nuevo capítulo.
    Te espero.
    tercera salida.

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  5. Pues eso se nota clarito...: "y ese amor me sigue latiendo por dentro"

    ¡Vaya! Créeme cuando te digo que ese es el mejor estado del ser humano jaja..

    Eso dicen algunos 'entendidos' ;)

    Ah.. ese estilo romántico del Siglo de las Luces, por lo menos a mí, me hace suspirar.. me hace sentir tan enamorada, pero con un amor nostálgico, con un amor que se expresaba hasta con dolor... a veces con el dolor consciente de sentir que el ego se rompe y que el alma gobierna por entero... entregándose al objeto de su pasión ;)

    Pues yo creo que ese estilo tan "¡oh!" no resulta chocante cuando uno también suspira entre frase y frase jaja... Ah... el amor....... ;)

    ¡Comparto tu alegría amigo!! Y espero que cada día te regale instantes intensos e inolvidables ;)

    besos!!

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  6. Ahí, ahí, Antonio. Vocativos. Todos necesitamos vocativos. Aunque casi todos los olvidemos al escribir. Todos escondemos las interjecciones para no mostrar las exclamaciones de nuestras recónditas almas.

    Ah! Diotima

    Un abrazo.

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  7. Paseando por blogs he llegado aquí. Me ha encantado que alguien hable de sentimientos en este mundo cada día mas materialista. Mis felicitaciones.

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  8. Hola, Juan Sebastián.

    No he leído entera la historia, por falta de tiempo, pero me ha gustado ese nuevo capítulo.
    Y quiero que sepas una cosa: yo también me "suicido" todos los días, pero no por ser "evidente", lo hago siempre a solas.

    Un saludo.

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  9. Sí, amiga maga, es el mejor estado. Puede ser con una pareja o sin ella, pero sin amor no se puede vivir.
    Efectivamente, ese "oh" no es otra cosa que un suspiro, y quien ama siempre suspira. Aunque el "oh" cambia mucho de entonación dependiendo de la circunstancia: si el objeto (o sujeto) amado está lejos el suspiro será largo, lento y profundo, y si está cerca será más corto, liviano e incluso musical, jeje.

    El ego se rompe, sí, y el alma gobierna, tal y como dices. Y no sé de experiencia más viva que esa.

    Muchas gracias, amiga Isis.

    Besos.

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  10. ¡Oh, el amigo Conde!
    ¡Jajajaja!

    Sí, amigo, vocativos con sustantivos (y si es con nombres propios mejor). Escondemos las interjecciones porque parece como si nos diera vergüenza, por eso decía que hoy en día nos parece "cursi" escribirlas.
    No escribimos "¡Oh, cariño, has venido!", o "¡Ay, cuánto te amo!". Escribimos "Hola, ¿qué tal?", "Sabes que te quiero, ¿no?"

    Es un mal de los tiempos, supongo.

    Un abrazo, Conde Daniel, y gracias por tu visita.

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  11. Me parece estupendo que el azar te haya llevado hasta aquí, Victoria Eugenia.
    Si te paseas un poco por este cuaderno verás que aquí sólo se habla de sentimientos. Lo demás no me interesa demasiado, y además, para las cosas materialistas ya están los periódicos.

    Un saludo.

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  12. Gracias por agregarte. Ya vi que teniamos la misma plantilla, yo mas adelante tal vez la cambie por un color mas claro. No tengo el blog muy bien hecho ya que estoy aprendiendo ahora estos temas y tengo muchos fallos. Como por ejemplo no consigo poner creative commons, no me sale. Si me quieres indicar por aqui como se hace te lo agradeceria, o en mi correos
    vc1432@gmail.com o vc2102hotmail.com. Gracias anticipadas y disculpa el atrevimiento.

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  13. Victoria Eugenia, no hay nada que disculpar. Me gusta que me preguntes, la confianza es un puente de sintonía.
    Ya te he contestado en uno de tus correos. Espero que te sirva de algo.

    Saludos.

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  14. Y este comentario lo añado porque sí..., jeje.
    Es que no me gusta que quede en 13, y no porque sea supersticioso, sino porque no me gusta.
    Gracias a todos por venir y leer la espléndida prosa poética de Friedrich Hölderlin.
    A todos os aconsejo que bebáis de vez en cuando en las páginas de su Hiperión, es una muy buena experiencia.

    Saludos.

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  15. No me ha llegado tu correo. Seguramente habras puesto mal la dirección. Si no te inporta me mandas otro. Muchas gracias por todo. Abrazos.

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  16. Hola, Victoria.
    Puse bien la dirección. Te lo mandé a tu correo de gmail y ahora lo he hecho al de hotmail, pero por si acaso hay algún fallo he copiado el texto y te lo pongo aquí:

    "Hola, Victoria Eugenia.

    No soy muy entendido en esto de la informática, pero he observado que, por ejemplo, tienes el título del blog en la columna lateral, cuando lo normal es ponerlo arriba. Aunque quizá, no sé, lo has elegido así.
    Poner lo de "Creative Commons" es muy fácil: simplemente clicas encima y se te abre una página donde te puedes registrar con tu nombre. Allí pones tus datos, tu nombre y la dirección de tu blog. Después se te dará un código. Lo copias y luego vas a tu blog, a "configuración", y le das a "añadir un gadget". Y ahí metes el código y le das a "guardar".
    El lugar en que quieras que quede ese sello de creative commons lo eliges arrastrándolo con el ratón. Imagino que esto lo sabes.
    Si no te sirve mi explicación, me lo dices y seguimos intentándolo.

    Un saludo."

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  17. Me confundí yo con el nombre, pense que era otra persona de algun foro en donde habia preguntado tambien. Gracias y hasta siempre.

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  18. Veo que la poesía y el sentimiento puro, siguen invadiendo este Cuaderno de forma generosa.
    Te dejo mis más calurosos deseos para que sigas en este venturoso estado gracia el máximo de tiempo posible.
    Te leo y me invaden las ganas de darle un repaso al Hiperion... Te confieso que me pilló "lejano" la primera vez que lo abordé. Quizás lo haga.
    Abrazos, oh! amigo... jeje!

    P.D. por vocativos que no quede.

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  19. Perdona, Victoria, se me olvidó el detalle del nombre, en el correo soy "dunsany8".
    Pero lo importante es que te sirva para algo mi simple explicación.
    Ya me contarás.

    Saludos.

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  20. Amiga Cristal, un lujo que te pases por aquí.
    Lo de leer el Hiperión te lo aconsejo encarecidamente, es un océano de poesía y sentimiento. Es como un Werther extendido y ahondado. Para mí fue todo un descubrimiento en 1982, me llenó la mente de poesía y de fuerza.

    ¡Un abrazo! ¡Oh amiga!

    ;)

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  21. Hola Antonio

    Gracias por dejar huellas en tu pasar; espero que en un futuro, tengamos la oportunidad, de Hablar de poesia y de nuestro tio Hermann

    :)

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  22. Qué bello texto, surgido del fondo de un corazón totalmente enamorado.
    Y gracias, Antonius, por publicarlo acompañado de mi humilde acuarela, que te obsequié con todo cariño.

    ¡Feliz Cumpleaños!

    Un beso muy especial

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  23. ¡ASh! Se me olvidaba:
    Gracias por el capote en mis umbrales.

    (Y aunque sé que no te importa el futbol, suerte al rato en el encuentro de España con Chile, en la Copa del Mundo, jeje)

    Cariños

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  24. Hacía mucho que no entraba en tu blog a leerte..y me alegro haber entrado hoy. Creo que el amor nunca es cursi y las palabras que trasmiten amor tampoco, sobre todo si se oye de la persona amada.
    Me alegro que sigas enamorado... es el estado perfecto...el mundo se ve de otra manera ¿verdad?
    Saludos.

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  25. Hola, Demian.

    Eso espero, que sigamos en contacto. Es toda una alegría para mí encontrar a otro sobrino del tío Hermann.
    Y te cuento un secreto: la hache de mi nombre significa muchas cosas, pero la primera es "Haller".

    Saludos.

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  26. Hola, Liz.

    No sé si tu acuarela es "humilde", para mí es una delicia, y te agradezco mucho ese regalo.

    El capote tuve que echarlo porque me sentó fatal ese comentario anónimo y absurdo.
    Para eso estamos los amigos.

    En cuanto al fútbol, jeje, mejor me callo.

    Un abrazo, amiga, y un beso azul noche.

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  27. Sí, Malú, el mundo se ve de otra manera, el mundo se enciende, y cada luz es una vela que alumbra el encuentro, las sombras se vuelven más suaves y en lugar de ser pozos oscuros son como refugios, donde los amantes quieren esconderse.

    Un saludo.

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  28. Cuánta belleza y emoción hay en esos textos.

    Conmueve esa expresión del amor que reafirmas cada día, Antonio.

    Un fuerte abrazo.

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  29. Así es, Cristal, belleza y emoción.
    Todo el Hiperiónestá lleno de eso.
    Y en cuanto a mí, es que no puedo ni quiero hacer otra cosa más que reafirmar lo que siento.
    Me cuesta mucho ahora escribir sobre otro tema, aunque imagino que lo haré.

    Un abrazo.

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