Aquí escribo,
al filo de la noche,
en este cuaderno de cristal
y humo,
para ahuyentar las sombras.


Con la ventana abierta,
por si viene el pájaro
del sueño.

AHM







jueves, 26 de febrero de 2009

Para Carmen



Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Anónimo":

No conozco mi nombre, pero me llamaron Carmen. Carmen Inclán.

No conozco este blog, más que de unos cuantos comentarios que leí ayer y otros (más desafortunados) de hoy.

Y si discuto y pregunto es porque me exigo, porque Hesse es en mí desencadenante, no principio y fin. El pensamiento de Hesse no es el mío, sus palabras no han salido de mi boca, ni sus poemas han sido escritos por mi. ÉL pertenece a otro tiempo, tiene otro horizonte, muy diferente al mío.

Y si se me permite decir, sin ser mutilada después, parece que os recreais una y otra vez en pensamientos de otros, los vivís y los haceis vuestros, y los sentís vuestros...
Pero no discutís, estais de acuerdo unos con otros...

Si ayer asalté a este pobre hombre a preguntas fué porque estaba exaltada... comprensible no?
Pero yo a diferencia de vosotros necesito sentirme útil, no me conformo con palabras, compartir opiniones, hablar de caos de espiritu y destino. No me basta.

La vida como bien dices es muy sencilla. "Sólo hace falta abrir bien los ojos, agudizar la mirada, quitarse las lentes de un mal llamado conocimiento, que no es más que información inútil, lastre y rémoras".
Contemplar el debastador horizonte que compartimos, el de Hesse guerra, el nuestro hambre.
Y renovarlo.

Publicado por Anónimo para Cuaderno Nocturno a las 25 de febrero de 2009 16:35

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...


Muy bien, Carmen Inclán.

Antes que nada, gracias por decir tu nombre, con el que te llamaron. Ahora ya sé a quién me dirijo. No es que esto de los nombres sea importante, pero ayuda mucho a la hora de contestar un comentario intempestivo que aparece de improviso en el cuaderno de uno, y en un tono que me pareció, en su momento, acusador.
Sólo añadir, antes de comentar, que en principio tuve casi la certeza de que se trataba de alguien conocido que quería herirme; de ahí que escribiera a la defensiva.
Siento haberme equivocado y haberte tachado de necia e impresentable, aunque insisto en que la culpa de esto fue tuya, no mía. Cuando uno entra en un sitio extraño, por nuevo y desconocido, lo primero que debe hacer es presentarse, y no irrumpir como un vendaval, golpeando puertas y ventanas.

Vamos a ver, Carmen, vayamos por partes:
Que no conoces este blog es evidente, en caso contrario no hubieras dicho lo que dijiste, o lo hubieses hecho de otra forma. Y piensa que lo que te parecen comentarios "desafortunados" no son sino una natural reacción a tus palabras, que, como ya he apuntado, dejaban en el aire un sabor y una intención más bien dañinos... Al menos, eso me pareció. Cuando noto que alguien está tirando dardos contra mi ventana, lo primero que hago no es preguntar quién los lanza ni por qué, lo primero que hago es cerrar la ventana y tener la certeza de que ese alguien es un enemigo.

Discutir y preguntar es bueno, exigirse es lo mejor. Aunque en tu caso, lo que parecía es que me exigías a mí...
Dices que el amigo Hesse, al que suelo llamar cariñosamente "mi tío", es en ti "desencadenante, no principio ni fin". En eso estamos totalmente de acuerdo. Hesse es uno de los maestros de mi juventud, me abrió nuevos horizontes, y aún, después de muchos años, lo sigue haciendo, por lo que le estoy profundamente agradecido. Pero tampoco es exactamente su pensamiento el mío y, por supuesto, sus palabras no han salido de mi boca, sino de la suya, y sus poemas los escribió él, claro. ¿A qué viene esta tontería?
Lógicamente, pertenece a otro tiempo, a otro lugar, y su horizonte es otro, pero esto es sólo en apariencia... Estoy convencido de que el amigo Hesse, aunque vivió y sufrió su tiempo, como cualquier ser humano, de lo que más hablaba en su obra es de cosas intemporales, cosas que siguen vigentes hoy en día, porque son interiores, no circunstanciales. De ahí que muchos vuelvan a sus libros una y otra vez, a través de las distintas generaciones.

Tranquila, Carmen, que aquí no "mutilamos" a nadie.
Entiendo bien lo que dices con eso de que parece que nos recreamos con pensamientos de otros, los vivimos, los sentimos y los hacemos nuestros... Es un peligro ante el que siempre he estado alerta. Pero piensa que lo que encontramos en la obra de alguien, de cualquier artista o pensador, no es algo cerrado, de su exclusiva propiedad, es como una flor que ese alguien plantó en su jardín. Cualquiera de nosotros, al pasar, puede quedarse prendado de su belleza, de su olor, y "llevársela" consigo. Y esa flor, ese tesoro pasa a ser "nuestro", después de pasar por el tamiz de nuestra propia conciencia. Al fin y al cabo, los pensamientos, las flores, o como se quieran llamar, no son creación del jardinero. El sólo las plantó, pero la semilla la encontró antes en otro lugar.
Discutir, sí que discutimos, pero no sobre temas en los que estamos de acuerdo, obviamente, sino sobre otras cosas. Entiéndeme: hay un acuerdo tácito sobre algunas cosas, pero ese acuerdo ha pasado antes por sus pruebas de fuego. No somos súbditos idiotas de ninguna secta, somos seres libres, pensadores libres, que eligen.

Gracias por tu sincera expresión, esa que dice: "ayer asalté a este pobre hombre a preguntas". Que estabas exaltada es evidente, pero ¿por qué elegiste a este pobre hombre para descargar tus tensiones? En fin, no importa. Ya te dije ayer que te estaba agradecido por el buen rato de reflexión que me hiciste pasar. Y hoy, con doble motivo, te lo reitero.

Con lo que no puedo estar en absoluto de acuerdo contigo, Carmen, es en eso de que nos conformamos con palabras... ¿Acaso nos conoces? ¿Qué sabes tú de nosotros, de quiénes somos, de cómo es nuestra vida personal? ¿Qué sabes de la forma en que nosotros intentamos o conseguimos sentirnos "útiles"?
Es muy fácil y cómodo echar una mirada fugaz sobre un grupo de amigos, y en pocos minutos crear un juicio de valor. ¿Pero tiene algún valor ese juicio? ¿Sería mucho pedirte que emplearas un poco más de tu tiempo para acercarte más a la realidad?

"Contemplar el devastador horizonte que compartimos, el de Hesse guerra, el nuestro hambre. Y renovarlo."
Imagino que eres joven, y tienes ahora en la cabeza la idea esa de "mejorar el mundo"... Noble intención, y no seré yo quién te diga nada en su contra. Sólo me atrevo a desearte buena suerte en el empeño.
Sí, al amigo Hesse le tocó sufrir dos guerras mundiales, en las que perdió muchos buenos amigos, y le provocaron duras crisis. Intentó ser útil como pudo, y lo consiguió llevando una oficina de ayuda a los prisioneros de guerra, con la que les enviaba todo tipo de objetos necesarios, incluidos libros, para que estos les sirvieran de alivio, recordándoles que otra forma de vivir era posible, que había existido y seguramente volvería a existir. ¿Tú, en su lugar, qué hubieras hecho, Carmen? ¿Hubieras sido enfermera? ¿hubieses cogido un fusil para matar soldados? ¿Qué hubieras hecho?
Y ahora nos dices que el problema es el hambre... ¿Cómo se "renueva" esto, Carmen? ¿Debemos hacernos voluntarios de alguna ONG y viajar a países lejanos para repartir alimentos? ¿Eso es lo que propones? ¿Es esa tu forma de renovar el mundo?

Te repito que entiendo tu afán, tu necesidad de acción, pero creo, sinceramente, que la solución a los males está mucho más cerca. La guerra y el hambre están aquí mismo, a escasos metros de nuestra casa; están incluso en nosotros mismos. Sí, en nosotros, en nuestro interior, entre pecho y espalda, hay hambre y hay guerra. En nosotros, y en ninguna otra parte, está el origen de todo bien y todo mal.
Si consigues alguna vez verlo así, darás un paso importantísimo para renovar el mundo. Y entonces no verás a un grupo de amigos que comparten opiniones y pensamientos, que hablan de filosofías y de arte, como algo inútil, sino como un foco germinal del que pueden salir muy buenas cosas, cosas que pueden servir precisamente para eso de renovar el mundo.

En tu segundo mensaje confiesas que estabas pidiendo ayuda... Te acabo de dar toda de la que soy capaz desde la pantalla de un ordenador. Espero que te sirva de algo.

Recibe este abrazo, Carmen, de un pobre hombre que lucha por arañar las sombras.


Antonio Castellón
(26 de febrero, 2009)

34 comentarios:

  1. Hola Antonio querido..

    Espero que ya con esto ya cesen las contiendas ;) y vuelvas a plasmar luminosas letras en tu cuaderno de noche..

    un abrazo inmenso, amigo..

    Estoy ansiosa por leerte otra vez ;)

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  2. Antonio, creo que esto más que una ayuda es una receta infalible. Sólo hay que esperar que quien la reciba sepa asimilarla.

    Es un lujo estar a tu lado.

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  3. Hola, Isis.
    Contienda ninguna, sólo era la respuesta a lo que consideré como un pequeño pinchazo, nada más.

    Dentro de poco, leerás por aquí otras cosas más interesantes.

    Un abrazo.

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  4. Bueno, pues sólo decir que un poema es del que lo lee.Que los tiempos de Hesse pueden haber sido otros, pero que el horizonte sigue ahí. Que coincido con tu respuesta Antonio,sobre los juicios, y que las guerras y el hambre van de la mano siempre, querida Carmen.
    Bueno Antonio un placer esta lección que nos has dado al publicar un anónimo.
    Abrazos y hasta pronto.

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  5. Luisa, me encanta verte de nuevo.

    Ni siquiera sé si la tal Carmen llegará a leer lo que le he escrito, me temo que sea más un ave de paso. Pero ahí queda.
    Tenías razón en lo que dijiste antes... A mí esta cosita del anónimo me ha sacudido un poco, y me ha servido para remover ciertas páginas internas que estaban un poco adormiladas.
    "No hay mal que por bien no venga". Al final, ni siquiera era un mal, pero me ha hecho bien.

    ¡Un lujo es para mí que me visite la mayor acaparadora de premios del planeta! ¿Dónde vas a poner tanto premio?

    No, un lujo es tu buena presencia, que apoya y acompaña.

    Un abrazo, amiga.

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  6. Así es, Media Luna, un poema es de quien lo lee, lo goza y se lo guarda en el corazón. Por eso cualquier buen poema tiene muchos "dueños", y la obra del amigo Hesse es todo un poema, de los mejores.

    Un abrazo.

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  7. Eh, compañero, ya te lo dije.....

    Abrazos.....

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  8. Hola Antonio. A mi me pasó algo parecido en un foro de mi pueblo alguien amparándose en el anonimato
    me dijo una serie de cosas que yo interpreté que venian por otro lado y me pasó como a tí, que me puse a la defensiva y puse las cosas en su sitio. Luego resultó que era una amiga mia de la infancia. Y entonces me pareció mi escrito exagerado y es que escribir en este medio y además anónimamente puede dar a interpretaciones erróneas. Me alegra que todo se aclare. Un beso también para Carmen. Milagros

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  9. En nosotros esta el origen del bien y del mal...me quedo con esta idea, estoy de acuerdo con ella.
    Gracias por tu visita, para mi será siempre un placer recibirte y leerte.

    Un beso.

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  10. Las palabras a veces son como armas arrojadizas: hieren. Cualquier opinión debería ser respetable, aunque ante todo, respetuosa. Los anónimos son tristes y ese me despertó una enorme angustia e indefensión, después de todo es como un grito desesperado. Te ha tocado Antonio y esto lo siento, pero también lastimo que hayas llegado a calificarlo de Sr. Impresentable, quizás porque impresentable juntamente con el macho de la cabra, son en mí opinión, dos de los peores calificativos que alguien puede dirigir a otro, incluso peores que ofender a su madre... Muy interesante el comentario de Milagros.

    Un beso

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  11. Hola Antonio, he venido a devolverte la visita, gracias por pasear por mis cartas, por mi desierto y por tus buenos deseos para mi, recorrere tu casa con atención, veo que estos días está un poquito revueltilla, eso es bueno, está viva... gracias por tu amabilidad
    Un abrazo

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  12. Querido Antonio, siempre he pensado que un Blogg sin un Anónimo, no es un Blogg completo. Un Anónimo es alguien con poco valor y muy lastimado, más digno de nuestra lástima que de nuestra furia. Ya lo has visto. Pero que dice lo que piensa, aunque sea con rabia.
    Por otra parte, lo queramos o no, esto es público para bien y para mal. Los que publicamos en este medio, debemos tener claro que podemos ser criticados, vilipendiados e insultados desde la impunidad más absoluta. Incluso díría que debemos aceptar otras opiniones, vengan de donde vengan... Y debemos estar preparados para asumirlo. Aunque a veces no sea sencillo el hacerlo.

    Es fácil entrar en un momento de furia y bajo el manto "acogedor" del anonimato descargar nuestras miserias sin dar al otro la posibilidad de defenderse en igualdad de condiciones.
    Y no siempre, ni todo el mundo consigue "pisarnos el callo", pero el día que eso ocurre... la reacción es lógica e imparable. Te entiendo perfectamente. Yo también soy de genio vivo, cuando algo me parece injusto. Y un anónimo lo es, sin duda alguna.
    A Carmen, la redime el identificarse, aunque sea a posteriori, y su explicación. Pero sobre todo el que tú aceptes sus en principio y en cierto modo disculpas. Aunque eso no la exime de su "maldad" anterior. Estuvo mal entrar a saco en tu espacio y con malos modos, aunque fuese un mal momento... y estuvo mal no porque no piense como tú, ni suscriba el pensamiento de Hesse etc... eso es algo anecdótico y que carece de valor. Estuvo mal, porque aprovecho la impunidad del anónimo para hacerlo.
    Cuesta imaginar que alguien que no nos conoce de nada, pueda "atacarnos"...la maldad gratuita siempre sorprende. Por eso es fácil pensar en los que no nos quieren demasiado... Esa, es la parte más pérfifda del anónimo que nos pone a elucubrar en balde y en la oscuridada más absoluta. Se presta a malas interpretaciones en grado sumo...
    No es lo mismo la reacción que nos provoca la opinión de alguien que nos conoce... (lo que tu pensaste en un principio) que la de un desconocido... Si Carmen se hubiese identificado, seguramente no habría sido la protaganista de tu Post. Y tu comentario probablemente hubiera sido hasta "cariñoso".
    Y en otro orden de cosas, le diría a Carmen, que el mismo derecho que tiene ella a no suscribir al pie de la letra el pensamiento y los actos de Hesse u otros... tienen los demás para hacerlo, y por ello no debería fastidiar al prójimo. Y añadíría que,no la veo mucho más feliz por no hacerlo...
    Nada más amigo mío. Un abrazo.

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  13. Para Carmen:

    Carmen, has dicho algo que me ha hecho recordar cómo me sentía yo hace algunos años:

    "Pero yo a diferencia de vosotros necesito sentirme útil, no me conformo con palabras, compartir opiniones, hablar de caos de espíritu y destino. No me basta...

    Contemplar el devastador horizonte que compartimos, el de Hesse guerra, el nuestro hambre.
    Y renovarlo."

    Hay dos tipos de activismo: uno externo, comprometido con el mundo exterior, que es acción directa e intenta transformarlo mediante la voluntad, la inteligencia, la razón; el otro interno, comprometido con lo más profundo que uno mismo es, trata de disipar la ignorancia e iluminar desde allí sentidos, pensamiento y acción.

    El mundo es como es, lleno de luces y sombras. Mucho hay por hacer, pero cualquier acción que no parta del conocimiento profundo de lo que somos, de una profunda transformación interior, está condenado a la larga al fracaso y a la decepción.

    Me despido con uno de esos textos que me gusta leer de vez en cuando. No tienen nada de malo, siempre y cuando veamos lo que estos textos son: dedos que señalan a la luna de nuestro corazón. Ver y actuar se dan la mano.

    "El hecho de que un árbol es un árbol es muy importante para nosotros. Nos beneficiamos un montón de que el árbol es árbol. De la misma manera, una persona debería ser una persona. Si una persona es verdaderamente persona, viviendo feliz, sonriente, entonces todos nosotros, todo el mundo, se beneficiará de esta persona. Una persona no tiene que hacer un montón de cosas para salvar el mundo. Una persona ha de ser una persona. Esto es el fundamento de la paz"

    Texto de Thich Nhat Hanh

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  14. Antonio, veo que el anónimo de Carmen te llegó a molestar. No te enfades porque, al final, entre los dos habéis creado una entrada sin desperdicios.
    Hablando se entiende la gente. Bien está lo que bien acaba.
    Espero que esto acabe bien.

    Ah, se me olvidaba: gracias por tu visita.

    Un abrazo.

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  15. Antonio, hoy me veo en la obligación de darle agua a esta señorita Carmen y, añadiré que si hoy hay hambre, es porque los pobres somos muy generosos y ricos en espíritu, entregamos nuestro dinero a unos banqueros, porque son pobres en espíritu y, ricos en materia. Cada 4 años elegimos a unos gestores intermediarios que nos aseguran que nuestro dinero con toda seguridad y confianza irá a parar a sus destinatarios, los banqueros. Si todo funciona tambien, ¿¿¿porqué íbamos a tener que desengrasar el AK-47, calibre 7,65mm. con acción?

    Saludos.

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  16. Hola querido Antonio,
    He leído el comentario de Carmen, y todos los comentarios que nuestros amigos han hecho previamente a que yo llegara hasta esta entrada.Y debo decir que Cristal00k resume con claridad y certeza absolutas casi todos nuestros pensamientos. Por lo tanto nada me queda por agregar, sólo que tengo deseos, después del anónimo revelado, de volver a leer las líneas que aquel lobo escribía en este cuaderno.
    Te dejo un gran beso!

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  17. ¿Solucionado entonces?

    ¡Pues sigamos!

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  18. Y vuelvo, Antonio, para agradecerte por el haiku y el tanka que me dejaste.
    Muchas gracias amigo!
    (Y lo de Lunaazul, lo decimos Lila y yo;y todo lo conversado fue absolutamente cierto).

    Un gran beso!

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  19. Somos libres de interpretar,las interpretaciones desencadenan situaciones enriquecedoras. Todos,absolutamente todos,hemos sacado algo bueno de todo esto,me alegro de haber tenido la oportunidad de expresar a Antonio nuestro cariño.Quien quiera hacer algo por el mundo,que avance,sólo con el ejemplo se puede impulsar,la recriminación nunca fue tierra fértil. Sé que cada cual siempre intenta dar lo mejor de sí,rigiéndose por su propio código de conducta,y eso es suficiente,para lograr grandísimas cosas.Besos para todos.
    ;)

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  20. Hola de nuevo Antonio, la razón de este mi comentario, es, si seria posible que invitaras a todos tus seguidores a que se pasarían por el blog de un compañero, que creo que lo esta pasando mal, por ese tipo de bajones que se suelen dar en la vida y, con vuestras amables palabras, le dieran ese aliento de esperanza.

    Su enlace es http://desbordandome.blogspot.com/

    Que corresponde a Alfredo o Oderfla.

    Un saludo para todos.

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  21. Considero normal que leamos, conservemos y cultivemos las palabras de otros, porque fuimos y somos lo que vimos y lo que vemos, y tendemos a buscar referencias y puntos de partida. Y son esos puntos de partida -inicialmente, palabras y pensamientos- desde los que arranca la acción. La acción es necesaria, sí, pero no basta simplemente con pensarla, hay que practicarla (a menudo pensamos en lo que nos llenaría llevar algo a cabo, pero nos quedamos sólo con el bonito pensamiento del resultado y obviamos los pasos necesarios para conseguirlo). Así, pensamiento y acción son realidades inherentes y diarias, que no podemos ni debemos obviar. Sólo añadir que espero que Carmen se una a todos, que somos los que somos, pero los que somos, estaremos pensando y actuando libremente, ¿te apuntas, Carmen?...
    Abrazos enormes y fuertes, amigo Antonio...

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  22. Sí, Erik, diste en la diana, se nota que tienes buen olfato y buena puntería.

    Un saludo.

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  23. Gracias, Milagros.
    Este el peligro de recibir un escrito sin nombre: que lo primero que piensas es que va con mala intención.
    ¿Tan difícil es poner unas letras al final?
    Con un nombre ya sabes qie te enfrentas a alguien que no se esconde y eso da validez y peso a lo que escribe, pero un anónimo huele mal desde el principio.

    Bueno, como dices, ya está todo aclarado.

    Besos.

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  24. Así es, Lunaazul, o al menos así es como lo veo: el bien y el mal, no sólo el nuestro, sino en general, están en nuestras manos.

    Nos seguiremos viendo-leyendo, seguro que sí, claro que sí, sólo hay que encontrar el huequecito de tiempo.

    Un beso, y gracias por tu visita.

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  25. Estoy de acuerdo, Gárgola. Así es como lo tomé en un principio: como un arma arrojadiza, como una piedra, y soy sincero cuando digo que pensé en alguien conocido, lo que me encendió aún más.
    No lo recibí como opinión sino como piedra de oculto y dudoso origen, de ahí lo de "impresentable", que para mí no tiene tanta carga peyorativa. Hubiera sido peor usar el calificativo de "indeseable", pero no tenía motivo dado mi desconocimiento del sujeto.

    Un beso, Gárgola.

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  26. Hola, Magic.
    Veo que has vuelto de tu viaje. Tengo que pasarme por tus "Cartas" para ver qué nos cuentas.

    Un abrazo, y hasta pronto.

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  27. Hola, Cristal, pues ya está mi blog completo, con su anónimo correspondiente.
    De todas formas, siento que luego se desvelara el misterio y resultara ser algo más bien triste.
    Estoy totalmente dispuesto a recibir críticas de todo tipo, incluso insultos, si están bien dichos, lo cual es difícil, pero no encubiertos, no sin nombre. Esa simple circunstancia me pone en alerta sobre la intención de quien lo escribe, y da lugar a las más peregrinas interpretaciones, como ha sido este caso, en que pensé que me lo escribía un conocido...
    En lo que dices al final pensé yo también, y luego se me olvidó escribirlo: ¿por qué alguien se acerca a un sitio, ve que no le gusta lo que allí hay, y en lugar de marcharse sin decir nada deja su huella inidentificable, como para dejarnos pensando en algo importante, que no sabemos de dónde viene ni qué quiere decir?
    Porque aparte de la firma, faltaba también una explicación.
    Bueno, ya está.

    Un abrazo, y que sean estos todos los "problemas" que tengamos que encontrarnos.

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  28. Wuwei, nada que añadir a lo que has escrito, veo que pensamos igual. Ya decía yo que con ese nombre tuyo no podía equivocarme.

    Gracias a tí por entrar en este cuaderno de esa forma tan espléndida. Siento que no haya sido quizá un buen momento, pero ya pasó la borrasca.

    Nos vemos. Saludos.

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  29. Terry, no sé cómo, pero haré lo posible para echar una mano a ese amigo con problemas, a Oderfla.

    Saludos, amigo.

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  30. Gracias, Silvia, por la aclaración, aunque sigo sin saber quién es Lila. En lo que he acertado es en la realidad de aquella conversación. No sé, había mucho dinamismo..., tenía que ser cierta.
    El haiku y el tanka imagino que ya los conocerías, pero si es que no, me alegro mucho de habértelos presentado.
    Lo que me gustaría es que alguna vez leyeras lo que escribí sobre ese tanka. Está aquí, en el cuaderno.

    Un gran abrazo.

    Pd.- No recuerdo ahora el nombre de la entrada, pero puede que con sólo poner en el buscador de arriba la palabra "tanka" ya salga a la luz, o con el de su autor.

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  31. Sí, Juan, solucionado.
    Lo que me gustaría es que la tal Carmen volviera alguna vez y leyera lo escrito en segundo lugar. Pero... ave de paso no suele volver.

    Un saludo, y sigamos con lo nuestro.

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  32. Gracias, Leal.

    Eso: seamos todos buenos, lo más que podamos y este mundo, a la fuerza, se volverá del mismo color. No veo otra salida.

    Un abrazo.

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  33. Gracias, Raquel.
    Esa es la forma en que funcionan las cosas: pensamiento y acción, no lo segundo sin lo primero, ni lo primero sin lo segundo. Hay un sentimiento original, un buen sentimiento, que quiere ayudar, pero ¿desde dónde va uno a ayudar? Lo primero, siempre, es mirarse en el espejo. No me refiero a eso de "mirarse el ombligo", sino a mirarse directamente al espejo y descubrir cuáles son las zonas de sombra y cuáles las de luz. A partir de ahí, trabajando sobre esa base, se pueden llegar a hacer maravillas. Pero siempre, insisto, desde la claridad y la propia transformación.

    Un fuerte abrazo, Raquel.

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  34. Se me olvidaba, Raquel:
    El sentido de mi segunda entrada, "Para Carmen", era precisamente ese, el de atraerla, que se uniera al grupo. No digo en este cuaderno, pero entre todas las voces que por aquí se escuchan seguro que iba a sacar muy buenas cosas.
    Pero ¿dónde está ahora Carmen?
    Quizá el aire la mueva otra vez a acercarse. Aquí la esperamos, con un amable saludo.

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